Cambio climático y riesgo de demencia y alzhéimer
Durante mucho tiempo hemos pensado que las olas de calor eran sobre todo una amenaza para el corazón, los pulmones o los riñones. Sabemos que el calor extremo deshidrata, sobrecarga el sistema cardiovascular, agrava enfermedades respiratorias aumentando la mortalidad en las personas mayores. Sin embargo, en los últimos años está emergiendo otra dimensión menos visible y quizá más inquietante, el calor también puede lesionar al cerebro, y lo hace con especial dureza en quienes viven con enfermedad de Alzheimer u otras demencias.